Hong Kong

24-12-2011
Llegar a Hong Kong desde Shenzen, es, literalmente, un paseo. Desde la estación de tren las indicaciones se suceden hasta llegar a la frontera. Con un poquito de pena, dejamos China y entramos en Hong Kong.  ¡Se acabaron los escupitajos!


Lo primero que hacemos es comprarnos la octopus card, una tarjeta muy cómoda con la que se puede pagar metro, autobús, ferry, incluso sirve para el mc’Donalds o el 7 Eleven. Aunque todo el mundo habla pestes del sitio, el alojamiento más barato está en el Mirador Mansion o en la Chung King Mansion, así que nos dirigimos hacia allí. Con la excusa de que es nochebuena nos piden cantidades que nos dejan temblando (hasta 150 €!!!), por verdaderos cuchitriles, lo que hace que nos desesperemos un poco. Al final encontramos una habitación en la Chung King Mansion, que dentro de lo que hemos visto, está bastante bien.
Hong Kong es una auténtica pasada de ciudad. Desde el momento en que salimos a la calle no dejamos de sorprendernos. Es nochebuena, y las calles están atestadas de gente. Todo lo que vemos a nuestro alrededor son rascacielos y grandes edificios, llenos de neones y rótulos luminosos.

Se nota que es Navidad
Damos un paseo por la "avenida de las Estrellas",  una avenida al estilo del Paseo de la Fama de Hollywood, en el que los actores orientales han dejado su huella. También hay una gran estatua de Jackie Chang.
Las vistas del otro lado nos dejan alucinados. No imaginábamos algo así.






Cogemos un buen sitio para ver el  "Symphony of Lights ", un espectáculo de luces y sonido que tiene lugar cada día a las 20:00, en el que la iluminación de los edificios de la otra orilla del río sigue una coreografía, cambiando de colores y proyectando rayos láser. Como dato curioso, os diremos que está dentro del libro Guinness de los records como  "el espectáculo permanente de luz y sonido más grande del mundo". Esperábamos que por ser nochebuena hubiera fuegos artificiales o algo especial, pero no hubo suerte...


Al finalizar, vemos un grupo de jovenes cantando villancicos que hace que nos pongamos meláncolicos. Es la primera nochebuena que pasamos fuera de casa,  y es inevitable acordarnos de nuestras familias.


Hong Kong sólo tiene un pequeño gran problema: los precios. Son muy parecidos a los de España, lo que resulta excesivo para el sudeste asiático. Nuestros planes de celebración de nochebuena se ven un poco alterados por esto, pero encontramos una pizzería con unos trozos de pizza enormes y nos damos un buen homenaje.


Una cena de nochebuena un tanto diferente



25-11-2012
Tenemos varios días por delante para estar en Hong Kong así que nos lo tomamos con tranquilidad. Tras una corta visita al Mercado de Jade, pasamos la tarde en Mong Kok. Son varias calles llenas de puestos con todo tipo de cosas. Aunque no te detengas a ver nada puedes pasar allí horas y horas. Cada calle está dedicada a un tema: artículos tecnológicos, flores, artículos deportivos, etc...Una de las calles más famosas es la de Tung Choi Street, conocida como Ladies Market, donde se vende todo tipo de souvenirs, bolsos, zapatos, etc. Una cosa que nos llama la atención es que imaginábamos grandes centros comerciales con las últimas novedades en tecnología. Sin embargo, no encontramos ni la oferta ni los precios que esperábamos. 

Si te interesa comprar algo relacionado con la fotografía o la informártica, en la calle Saei Yeung Choi Street puedes encontrar algunas tiendas con las últimas novedades. En Nelson Street, se encuentra MongKok Computer Center, el centro comercial de ordenadores más famoso de Hong Kong, 4 plantas tiendas con productos informáticos y algo de fotografía (realmente son tres plantas y media, y pequeñas). Nada que ver con lo que puedes encontar en otras ciudades como Bangkok, Kuala Lumpur e incluso Shanghai.


En cuanto a los precios, son ligeramente más baratos que en España. Nunca hay que quedarse con el precio que marca la etiqueta, comprar cualquier cosa en estos países, lleva su tiempo. Tendrás que comparar mucho y regatear más. Como ejemplo, Fernán se compró un netbook con un procesador N470 (1,83Ghz), 2 Gb de Ram y 320 Gb de disco duro, por 190€. (Comprado en el Wan Chai Computer Center, 130 Hennessy road, de Hong Kong island)


  
Sin duda la que más nos gustó fue Goldfish Market, en Tung Choi Street, llena de tiendas con toda clase de peces y tortugas. 



26-12-2011
El siguiente día lo dedicamos a visitar la isla de Hong Kong. Cruzamos con el ferry, y lo primero que visitamos es el Victory Peak, una montaña a la que se puede acceder en teleférico o en autobús, y desde la que se disfruta de unas vistas inigualables de la ciudad. Nos impresiona un gran cementerio que se extiende a lo largo de la colina. Las vistas de la ciudad son increíbles.





Por la tarde, tras subir por el “escalator”,  (unas escaleras mecánicas de 800 m., las más largas del mundo), y visitar el Man Mo Temple (un templo sin nada en especial), paseamos por Hollywood Rd y el Soho. Es una zona llena de bares y restaurantes que hacen que se nos pongan los dientes largos al ver lo bien que vive la gente (en su mayoría occidentales) por allí. 

Desde el escalator


Man Mo Temple


También visitamos Lan Kwai Fong , una calle llena de bares con mucho ambiente.





La renta per capita de Hong Kong es una de las más altas del mundo. El dinero se huele, y es frecuente ver lamborghinni, porsche, ferraris, etc… que hacen que Fernán disfrute como un enano






Ya de vuelta a Kowloon, recorremos la calle Canton Rd , llena de tiendas de lujo y marcas. 



Por último visitamos el Temple Street Night Market, otro mercado callejero, en el que además de los puestos típicos, hay muchos puestos de comida.



27-12-2011
Hoy vamos a probar una experiencia nueva. Hemos contactado a través de couch surfing con Pablo, un chico majísimo de Lugo que está viviendo en Hong Kong. Nos trasladamos a su casa, nada más y nada menos que ¡¡un piso 30 en pleno Soho!! 



Pablo nos lleva a comer cerca Victory Park, y por fin probamos los dim sum, una especie de tapas que van en unas cazuelitas, que nos supieron buenísimas, especialmente las que llevan gambas.
Después de comer aprovechamos para pasear por el parque. Nos llama la atención un lago dedicado a que la gente pueda hacer navegar allí sus barcos teledirigidos.



También vamos a Wan Chai Computer Centre , otro centro comercial con productos tecnológicos y mejores precios que en Mong Kok.
Volvemos hasta el Soho caminando y disfrutando de la ciudad. Por consejo de Pablo, probamos el wantan, una de sopa con dumplings rellenos de gambas muy buena.

Hong Kong no tiene nada que ver con China. El estilo de vida es totalmente occidental, la gente va mucho más arreglada, y por primera vez desde que llegamos a China, vemos a varias personas corriendo y haciendo deporte. La gente tiene mascotas, e incluso se ven pastelerías para perros. Incluso llegamos a ver una pareja paseando a su perro en un de cochecito de bebé.




Nuestra estancia en Hong Kong llega a su fin. Como despedida, y por consejo de Pablo, vamos a ir a Happy Valley, un hipódromo en el que se hacen carreras de caballos mientras la gente apuesta. Es una lástima, pero han cambiado la fecha y ese día no hay. Al menos aprovechamos para coger el tranvía, otra forma de trasporte característica de Hong Kong, muy lenta y muy baratita. Los tranvías son muy divertidos de ver, cada uno está pintado de manera diferente.




Nos despedimos de Pablo, que ha hecho que nos sintamos como en casa desde el primer momento, y salimos hacia el aeropuerto. ¡Filipinas nos espera!

Como despedida, os dejamos unas cuentas fotos de una de las cosas más característica de Hong Kong.








Podéis ver más fotos de Hong Kong en nuestra web.

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