Manila

29-12-2011

Si llegar a Manila puede resultar chocante para cualquier occidental, llegar desde Hong Kong es la leche.  Hemos pasado de estar en una gran ciudad, rodeados de rascacielos, grandes edificios, neones, donde lo que prima es el consumismo, a estar en una ciudad sucia, donde lo que abunda es la pobreza extrema.

Tenemos pensado buscar hotel en la zona de Ermita. Cogemos el bus desde el aeropuerto, y allí, una señora, muy amable, nos empieza a preguntar dónde vamos, de dónde somos, etc… y nos da indicaciones de cómo llegar a nuestro destino. Un chico que está al lado y que también se interesa por nosotros, incluso se baja con nosotros,  dispuesto a  acompañarnos. Es increíble como te puede sorprender la gente. Este chico ha cambiado su ruta sólo para acompañarnos. Nos lleva hasta la puerta de un hotel, y allí se despide de nosotros.


Para ir hasta allí, hemos cogido nuestro primer jeepney, una especie de jeep alargado, en el que caben varias personas sentadas en los laterales. Estos jeepneys los construyen ellos (excepto el motor), de ahí que cada uno sea diferente. Es de los transportes más originales que hemos visto hasta el momento.


Toca buscar hotel. La zona no es muy acogedora…  Un señor con una pistola se nos acerca dando precios de un hotel, mientras un niño hace pis a nuestro lado. Hay muchísima gente durmiendo en cartones en la calle. Hay muchos bares, cuya razón de existir parece ser únicamente la prostitución. Muchos niños, algunos de ellos ni siquiera tendrán dos años, se nos acercan pidiendo dinero. Vemos mucho turismo sexual.

Tras preguntar en varios sitios, y un pelín desesperados, encontramos habitación en otra zona un pelín mas alejada, en Mabini Pension. La habitación no está mal, aunque está llena y tenemos que esperar hasta las doce para poder entrar. Empleamos este rato para ir a la embajada de Vietnam a solicitar el visado.

Aprovechamos la tarde para pasear por el parque Rizal, en el que hacen un espectáculo de luces y sonido en una fuente. También intentamos ver la bahía, pero se nos ha hecho de noche y no podemos ver gran cosa.





Por la noche, mientras estamos en la sala del hotel, comprobamos las idas y venidas de diversas parejas de hombres occidentales con mujeres filipinas.

Por fin hemos guardado los abrigos, pantalones largos y camisetas térmicas. ¡¡Estamos a 30°!! Esto se parece más al Asia que conocíamos de otros viajes, aunque la pobreza que estamos viendo aquí sólo la habíamos visto en la India.

Dedicamos el día siguiente a visitar la ciudad. Hemos de decir que Manila no es una ciudad que nos atraiga demasiado, es más el trámite para llegar a Bohol, donde tenemos pensado pasar unos días de tranquilidad. Atravesamos de nuevo el parque Rizal, tras el cual hay, curiosamente en medio de la ciudad, un campo de golf.



El primer punto que recorremos es Intramuros, una zona amurallada fundada en 1571 por  Legazpi, en la que se encuentran varias iglesias y otros edificios coloniales de interés. Visitamos la iglesia de San Agustín, y la catedral de Manila. También aquí se encuentra el fuerte de Santiago, que sirvió de cuartel general a españoles, británicos, americanos y japoneses. Aquí murió el héroe nacional filipino José Rizal, y se convervan las huellas del camino que siguió antes de su ejecución.







De allí, cruzando por el puente de McArthur,  llegamos a la iglesia de Santa Cruz.


El barrio chino nos deja alucinados. Aunque de primeras es una calle en la que sólo se ve algún cartel con letras chinas, luego desemboca en una explanada en la que hay un montón de puestos y muchísima gente.

 
 





Este es un video con el "ambiente" del mercado:


Un aspecto curioso de Filipinas es el idioma, el tágalo. Al haber sido durante años colonia española, varias palabras coinciden con las nuestras; cubierto, cuchara, tenedor, cuchillo, mesa, silla, etc... Los números también son iguales, lo que nos facilita mucho el regateo. Los nombres de las calles están en castellano, y hay varias ciudades coincidentes con otras en España. Es frecuente conocer a personas con nombres como "Luisito" o "Anisito". 

La comida aquí es muy barata, puedes comer dos hamburguesas por menos de medio euro.

Por último,  una muestra de jeepneys:







Podéis ver más fotos de Manila en nuestra web www.quetequitenloviajao.com.

Datos prácticos e información sobre Manila: www.quetequitenloviajao.com

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