Longshen - Ping'An

11-12-2011
Longji se caracteriza por las grandes terrazas de arroz que hay en la zona, siendo uno de los paisajes más característicos de China. A nosotros ha sido de los sitios que más nos ha gustado.
Para llegar hasta allí volvemos a Guilin, y desde allí vamos a Longshen, donde nos toca hacer noche.
A la mañana siguiente salimos a Ping’an. Es un pueblecito muy pequeño, en cierta manera, nos recuerda un poco al Pirineo. Son todo casas de madera, y al ser temporada baja, apenas hay nadie. Las calles no están pavimentadas, sino que son peldaños de piedra.
Nos llamó la atención la forma en la que están construidas las casas, apoyadas en troncos sobre bases de piedra.

Muy cerquita del pueblo hay dos miradores con buenas vistas, a los que se llega caminando sin problemas. Visitamos el de las siete estrellas y la luna. Es una pasada, todas lo que se puede ver a nuestro alrededor son montañas con estas terrazas. Nos hartamos de hacer fotos, e iniciamos, sin quererlo, el camino hacia Longji, que viendo la hora que es, abandonamos.
Más tarde, vemos lo que nosotros pensamos que será la plaza principal, donde al parecer se reúne todo el pueblo para cenar.

Hace muchísimo frío (a Miriam le ha salido el kit completo, sabañones, orzuelo, y morrera).  Esta vez hemos cambiado los ronquidos por los gruñidos de un cerdo que tenemos como compañero de habitación (hay varios cerdos en el pueblo y tenemos uno al ladito de nuestra habitación).

Al día siguiente tenemos pensado hacer un trekking hasta Dazai. El camino está “indicado”, aunque continuamente vamos preguntado ya que hay puntos que no quedan muy claros. Antes de llegar a Zhongliu nos encontramos en el camino a tres mujeres Yao. Estas mujeres no se cortan nunca el pelo, y lo llevan curiosamente recogido alrededor de la cabeza. Nos siguen hasta Zhongliu, y allí nos ofrecen ir a comer. Nos sentimos un poco comprometidos, así que vamos con ellas. Nos preparan un arroz blanco, verduras, un pescado, y lo mejor, una especie de patatas fritas dulces. Tras la comida, y previo pago, por supuesto, se quitan el recogido y nos enseñan su pelo.
 
Miriam intentando demostrar que su pelo es igual de largo

En el camino es frecuente ver varias tumbas excavadas en la montaña.


Seguimos la ruta. Sin duda, este último tramo merece mucho la pena. Las vistas nos dejan alucinados.

Llegamos por fin a Dazai, un poco apuradillos por no perder el último autobús, y cansados tras más de cuatro horas de camino. Tanto Dazai como todos los pueblecitos que hemos ido atravesando son muy parecidos a Ping'An, incluso con menos infraestructuras.
El último día, antes de dejar Ping’an, volvemos a subir al mirador de la luna y las siete estrellas. Por la mañana es totalmente diferente, vemos muchos turistas, y hay mucha más actividad en el pueblo.
No queremos irnos sin probar el “bamboo rice” (se cocina en un tronco de bamboo), típico de la zona, y que hasta ahora no hemos tenido oportunidad de degustar. ¡Buenísimo!
 


Menos apetitoso, y como anécdota, una prueba de las delicias que se pueden encontrar por aquí.
¿Rata a la plancha o topo al ajillo? Dificil elección...



Podéis ver más fotos de Ping'An en nuestra web.

Datos prácticos para viajar a Ping'An.
 

6 comentarios:

  1. Increible chicos, yo pensaba que no quedaban lugares tan auténticos. Feliz Año!

    -Roberto Navarro-

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  2. Hola Roberto!!

    Échale un ojo a la nueva entrada, Zhangjiajie, fue de lo que más nos gusto de China.

    La verdad que sorprende ver cosas así.

    Feliz año!!

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  3. Enhorabuena por vuestra pagina!!! Muy util.

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  4. Muchísimas gracias Jorge!!! Esperamos que otros viajeros puedan aprovechar la información.

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  5. Curradísimo y estupendo blog... y maravilloso el viaje.

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  6. Gracias!! Nos alegramos de que te guste. El viaje está siendo una pasada.

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