Halong Bay

9-2-2012
Llegamos a Hanoi a una hora buenísima, nada más y nada menos que las cuatro de la mañana. Esto nos lleva a cambiar nuestros plantes y plantearnos ir a Halong Bay ese mismo día. Aún no tenemos claro cómo hacerlo, si contratar un tour o hacerlo por libre. Viendo la hora que es y el poco tiempo que tenemos para prepararlo, en un principio nos decantamos por la primera opción. Vamos preguntando por todos los sitios que están abiertos, hasta que en un hotel, en el que la agencia está cerrada, nos sentamos y montamos el “campamento”, aprovechando que tienen wifi. Buscamos información por internet y leemos historias (habitaciones con escorpiones, robos, timos, etc.) que nos llevan a volver a la idea de hacerlo por libre, contratando el tour sólo hasta Cat Ba.

Son ya más de las ocho, y ya empezamos a ver a las furgonetas que van recogiendo a los turistas. Nos empezamos a hacer a la idea de que vamos a tener que dejarlo para el día siguiente. Sin embargo, en el último momento, tras varias idas y venidas comparando precios entre agencias, encontramos una que nos ofrece un precio razonable. Para que os hagáis a la idea de la situación, os diremos que mientras el autobús nos espera (le han llamado para que volviera), Fernán paga los billetes y Miriam se las ingenia para conseguir pan, queso, tomate y atún (nuestros ingredientes para todos los viajes en bus), ya que no tenemos incluida la comida en el barco.

El bus nos lleva a Halong city, desde donde sale el barco. Mientras el resto de los pasajeros comen, nosotros ya empezamos a disfrutar de las vistas (dando buena cuenta de nuestros bocatas).

¿Qué os podríamos decir de Halong Bay? Impresionante. Espectacular. Soberbio. Merece la pena venir a Vietnam sólo por estar aquí.















Hacemos un descanso para visitar unas cuevas, donde casualmente, volvemos a encontrarnos con Cesc y Alana.





También hacemos una parada para hacer kayaking. Nosotros optamos por no hacer, ya que aquí sólo te dan la opción de hacerlo durante 30 minutos. 






Finalmente llegamos a la isla de Cat Ba. Parte del resto de pasajeros duermen en el barco, y otros duermen en la isla. Nuestra parte del tour ha finalizado, y ahora a nosotros nos toca buscar hotel.


Al día siguiente vamos andando hasta el puerto de Beo. Allí alquilamos un kayak, y durante tres horas volvemos a disfrutar de este singular paisaje.


Lo primero que nos encontramos es un pueblo flotante. Aquí la gente vive en una especie de casas de madera, apoyadas sobre bidones.




Durante este paseo vivimos uno de los momentos más especiales del viaje. Nos detuvimos, miramos a nuestro alrededor, con un paisaje único, y en total silencio, sólo interrumpido por el sonido de las águilas y otras aves. Los dos estuvimos de acuerdo en que sólo por instantes así, merece la pena todas las horas de autobús y otras incomodidades que hemos pasado.








Esa noche volvemos a coincidir con nuestros amigos de Castellón, con quienes pasamos un rato de lo más agradable.

Nos despertamos tarde, con lo que pensamos que nuestra idea de hacer de nuevo una excursión en barco se ha ido al garete. Sin embargo, nada más salir de la habitación, los del hotel nos ofrecen todo tipo de excursiones: parque nacional de Cat Ba, kayak, etc… Optamos por coger un barco que nos lleve por la zona de Lan Ha. Aunque esta vez tiene menos encanto, ya que el barco no es silencioso como el otro, volvemos a disfrutar del panorama, con la ventaja de que nosotros podemos decidir dónde queremos ir, evitando Monkey Island y otras zonas más turísticas. Eso sí, ¡pasamos mucho frío!








A la mañana siguiente, salimos hacie el Halong Bay terrestre, Ninh Binh.


Podéis ver más fotos de Halong Bay en nuestra web www.quetequitenloviajao.com.

Datos prácticos e información sobre Halong Bay y Cat Ba: www.quetequitenloviajao.com

2 comentarios:

  1. Quizás una de las zonas más bonitas del país. Al menos una de las más espectaculares

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  2. Totalmente de acuerdo contigo. Sólo Halong Bay ya merece una visita a Vietnam.

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