Luang Prabang

25-2-2012
Llegamos a Luang Prabang con un montón de expectativas, y hemos de decir que la ciudad no nos defraudó. Muy turística (posiblemente, sea el lugar donde hemos visto más españoles en todo el viaje), pero también con mucho encanto.

Quizá sea el tiempo de viaje que llevamos, o porque los laosianos nos han contagiado su tranquilidad, pero parece que nuestro ritmo ha cambiado mucho. Por este motivo, estamos varios días aquí, y hemos ido descubriendo la ciudad poco a poco.

Recorrer Luang Prabang es de lo más sencillo. En la zona del Mekong, donde están la mayoría de los hoteles, se concentran la mayoría de los templos, edificios coloniales franceces y otros puntos de interés. Sólo tienes que salir a la calle y vayas por donde vayas, siempre te encontrarás con algún templo.  









Uno de los puntos más importantes es el Museo del Palacio Real.





Dominando la zona se encuentra la colina Phou Si, en la que se encuentra una estupa dorada, y desde donde se obtienen buenas vistas de la ciudad.




Cruzamos el río Khan para dar un pequeño paseo por la zona, donde, ¡cómo no!, también vemos varios templos. Como podéis ver, Rocafú ha hecho buenos amigos en Luang Prabang.




El momento más divertido de la tarde fue ver como disfrutaban los niños tirándose hojas a la salida del colegio.



Otro de sus juegos preferidos consiste en poner cromos en el suelo, y lanzarle una zapatilla; él que toca los cromos con ésta se queda con ellos.



Para acabar el día, nada mejor que ver atardecer en el Mekong.




Una de las cosas que más nos gustó de Luang Prabang fue la ceremonia de la ofrenda de las almas; todas los días, tras las primeras oraciones del día, los monjes salen de sus templos y recorren las calles en fila india con un recipiente en busca de las ofrendas de comida que la gente les ofrece. Todo el mundo les espera arrodillados con su cuenco de arroz, y de manera muy respetuosa les hacen entrega del mismo. Merecíó la pena madrugar para verlo. 





Otro de los sitios imprescindibles en Luang Prabang son las cascadas de Kuang Si. No sólo las vistas son una maravilla, sino que además, una serie de piscinas azul turquesa permiten que disfrutes de un buen baño. A todos los que os gustaron las fotos de Huanglong, os encantaría este lugar.








En la entrada de las cataratas hay un centro de la rehabilitación de osos.


Uno de nuestros momentos preferidos del día era la hora de la cena. Cada noche, montan el "Night Market", el que se venden souvenirs de todo tipo. En uno de los callejones hay puestos, estilo buffet, donde por 1 € puedes llenar tu plato hasta arriba de pasta, arroz, etc...Allí compartimos mesa con Julio, un argentino que nos hizo reir con sus historias, ¿sabíais que se ha "casado" en todos los países donde ha estado?







Podéis ver más fotos de Luang Prabang en nuestra web www.quetequitenloviajao.com.

Datos prácticos e información sobre Luang Prabang: www.quetequitenloviajao.com

2 comentarios:

  1. "Casi nada lo del ojo, y lo llevaba colgando"
    Seguir disfrutando y conociendo, espero que no os dejeis de asombrar hasta el final. Un abrazo doble

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    1. ¡¡Muchas gracias!! La verdad que siempre hay alguna anécdota que hace que todos los días sean diferentes.
      ¡Un abrazo!

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