Battambang

20-3-2012
Dejamos Siem Reap, el plato fuerte de Camboya, para el final, y hacemos una parada en Battambang.
Alquilamos una moto para ver los alrededores. Empezamos por Ek Phnom, un templo con un gran Buda en su entrada.



Desde allí, nos dirigimos a Wat Somrong Knong. En el camino nos vamos deteniendo en varios templos, que en nada tienen que envidiar a los de su país vecino, Laos.







En uno de ellos nos encontramos esta curiosa imagen:




Los niños vuelven a alegrarnos el camino con sus “Hellooo!!”.




Paramos a tomar un refresco, y ¡cosas de la vida!, la chica que nos los vende nos invita a pasar a su casa y ver sus “animales de compañía”, ¡un montón de cocodrilos!. Primero nos enseña un estanque donde tiene varios pequeños, y luego nos muestra los de edad adulta.



Wat Somrong Knong es un monumento dedicado al genocidio de los jémeres rojos. La estructura es semejante a otras, en la que se puede ver cráneos y huesos en su interior. La diferencia con otros es que en su parte frontal y en los laterales hay relieves en los que se muestran las torturas a las que eran sometidos los prisioneros.



Tras una breve parada para comer, seguimos hacia Prasat Banan, ¡toca subir escaleras!




Nuestro siguiente destino es Phnom Sampov. Nos perdemos una vez… otra vez…  Tenemos que llegar antes de que cierren, y además apenas nos queda gasolina. A la tercera va la definitiva, y por fin conseguimos llegar. Nuestra principal motivación es ver los murciélagos saliendo al atardecer, y cual es nuestra sorpresa cuando, una vez que estamos arriba, y tras entrar en las killing caves, nos dicen que los murciélagos se ven desde otro punto. Bajamos pitando, sin saber donde tenemos que ir, cuando vemos una nube de murciélagos sobre nuestras cabezas. Aparcamos la moto y ¡siiiiiii!, durante más de 15 minutos disfrutamos de este espectáculo.






Tras esto, y más contentos que chupillas, volvemos a subir a la parte de arriba, donde disfrutamos de las vistas.

Al día siguiente optamos por hacer un poco de ejercicio y vamos andando hasta el Bamboo Train. Los jémeres rojos destruyeron toda la línea ferroviara construida por los franceses. Tras su caída, sin ferrocarril y con apenas carreteras, éstas además plagadas de minas, los camboyanos se las ingeniaron para reutilizar las vías existentes y construyeron un sistema de transporte para pasajeros y mercancías utilizando ruedas de tanque y plataformas de bambú, propulsados con motores de motocicletas.

Como es un sistema de vía única, cuando dos trenes se cruzan, el que tiene la carga más ligera debe ceder el paso al otro, desmontando la plataforma. ¡Es sorprendente la rapidez con la que lo hacen!



Podéis ver más fotos de Battambang en nuestra web www.quetequitenloviajao.com.

Datos prácticos e información sobre Battambang: www.quetequitenloviajao.com

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