Siem Reap - Templos de Angkor

 23-3-2012
La tarde en Siem Reap no podía empezar mejor... Instalados en el hotel, con un bar con una terraza estupenda... Mientras Miriam se queda en el bar, Fernán se pone a jugar al fútbol, hasta que a los cinco minutos vuelve, con cara de pena, diciendo: "no puedo andar". Las horas de caminatas han pasado factura por nuestros pies, y al jugar descalzo en un campo de arena, se le ha "caído", literalmente, gran parte de la piel de las plantas. A pesar del susto inicial, esto no interfirió mucho en nuestros planes.

Con Fernán caminando con los cantos de los pies, nos vamos en busca de un tuk-tuk que nos lleve los días siguientes a los templos de Angkor. La forma más económica de visitar los templos es con bici, pero esta vez no queremos que el cansancio, no sólo por el hecho de ir en bici, sino por el calor que hace aquí, condicione la visite, así que optamos por ir en tuk-tuk. Queremos comprar la entrada de tres días, y quedamos con el conductor en ir al día siguiente a ver atardecer (puedes entrar gratis a partir de las 16:30 al comprar la entrada).

A la mañana siguiente Miriam aprovecha para dar una vuelta por la ciudad, visitando Wat Prom Rath , Wat Rajabo y algún que otro mercado (upsssssss, parece que el encargado de las fotos no estaba aún disponible).

¡Y por fin llega uno de los momentos más esperados! Desde que empezamos nuestro viaje, este era uno de los destinos al que más ganas le teníamos. Aunque el tiempo no acompaña, está nublado y parece que no vamos a ver un buen atardecer, nos dirigimos ilusionados a Angkor Wat. ¡Impresionante! Aunque finalmente apenas vimos el sol, nos quedamos muy satisfechos con nuestro primer contacto.



El día siguiente tenemos pensado hacer el "circuito corto". Empezamos a las ocho de la mañana y acabamos a las seis de la tarde. Empezamos por Bayon, dentro del complejo de Angkor Thom, un templo con 54 torres con caras sonrientes mirando hacia los cuatro puntos cardinales. No sabemos la de tiempo que pasamos allí.





Seguimos la visita por el complejo, visitando otros templos, como Baphuon y Phimeanakas.






Uno de los que más nos gustó, Preah Palilay, estaba un poquito más alejado y no había nadie por allí.




La siguiente parada es en Chau Say Thevada. Justo enfrente está Thommanon.




De allí continuamos hasta el templo de Ta Keo. Desde fuera no lo parece, pero hay unas escaleras que quitan el hipo.





Llegamos a otro de los platos fuertes, ¡Ta Prohm!. Conocido por ser el lugar donde se rodaron escenas de Tomb Raider, es uno de los que mas nos impactó por el hecho de ver como la naturaleza gana la batalla contra el hombre.






Aunque el orden lógico hubiera sido ir a ver Banteay Kdei, nos lo saltamos para ver atardecer en Phnom Bakkheng. Esta fue la gran decepción del día. Tras subir a lo alto de la montaña donde se encuentra el templo, vemos que lo único que se ve desde allí son los alrededores y a mucha distancia, Angkor Wat (no hay ningún templo que se interponga entre el sol y nosotros como esperábamos).




Como culminación del día, al ir a cenar a un restaurante local en el que hay unas siete teles, cada una con un canal y a un volumen estridente, nos encontramos con la sorpresa de que están echando el partido del Real Zaragoza - Atlético de Madrid. Llegamos en el minuto 75, justo a tiempo para ver el gol de la victoria.



Al día siguiente a las 5.15 ya estamos preparados para ir a ver amanecer en Angkor Wat. De nuevo las nubes nos impiden disfrutar del todo del momento. Sin embargo, mientras el resto de la gente espera a que amanezca, aprovechamos para entrar y vemos el templo practicamente solos. Cuando salimos aún podemos disfrutar de imágenes como estas:






Nos queda todo el día por delante para seguir viendo templos; Preah Khan, Neak Pean, Ta Som, East Mebon, Pre Rup y Banteay Kdei.









La duda para el tercer día está entre repetir en los templos que más nos han gustado, o ir a otros templos más alejados, el grupo de Roluos. Conocemos a unos españoles que resuelven nuestro problema, ya que nos aconsejan ir a Banteay Srey, conocido como el templo de las mujeres.
¡Y allá que vamos! Está a 37 km, por lo que tardamos más de una hora en llegar. Hemos de decir que aunque el templo es pequeñito, nos encantó y creemos que mereció la pena ir. Es de un color rosado, y está muy bien conservado. En el camino también paramos en Banteay Samre.





El camino de vuelta se nos hizo muy ameno viendo estas escenas tan características:






¿Qué decir de estos días? Simplemente, que los templos de Angkor son algo único y que bien merece la pena viajar a Camboya sólo por visitar esta maravilla.


Podéis ver más fotos de los templos de Angkor en nuestra web www.quetequitenloviajao.com.

Datos prácticos e información sobre Siem Reap y Templos de Angkor: www.quetequitenloviajao.com

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