Ruta Oeste Australia II: Kalbarri

16-7-2012
Una de las cosas que nos habíamos propuesto para estos días es no conducir de noche. Por supuesto, el primer día ya apuramos demasiado y hay que saltarse la norma. Con una velocidad de no más de 40 km/hora, ya que hay mucho riesgo de que se te cruce un canguro, hacemos los últimos kilómetros que nos separan de Port Gregory hasta Kalbarri. Allí volvemos a repetir la jugada de colarnos en un camping para ducharnos. Dormimos en lo que creemos que es un aparcamiento, hasta que a las 6 de la mañana un ranger nos despierta con “unos suaves golpecillos” que a poco nos desarman la furgoneta. Al parecer no se puede estar allí, así que nos trasladamos a otro lugar, haciendo tiempo hasta nuestra siguiente actividad; dar de comer a los pelícanos. Cuando llegamos al lugar en cuestión, uno de los pelícanos ya está allí esperando su desayuno. 




Con una puntualidad que nos deja patidifusos, a las 8.45, hora exacta en que llega la persona encargada, el pelícano se dirige al punto en el que se le alimenta. No tardamos en ofrecernos como voluntarios para lanzarle algún pececillo.



Desde allí vamos al parque nacional de Kalbarri. Este es uno de los parques más importantes del oeste de Australia. Entre sus principales atractivos está la garganta del río Murchison, de unos 80 km. de longitud. Con la furgoneta accedemos a diferentes zonas del parque, desde donde, tras un pequeño paseo, se accede a miradores o puntos de interés.

Empezamos por las zonas de Natures Window y Z-Bend.








El parque abarca también varios acantilados. Pasamos la tarde recorriéndolos. ¡Las vistas son impresionantes! 







Con ayuda de los prismáticos logramos ver alguna que otra ballena, o al menos, las intuimos, jejee... En resumen, todo un momentazo. A un lado, el atardecer, ballenas incluidas, y al otro, un montón de canguros (y esta vez, podemos disfrutarlos, no están cruzando por la carretera!!)










Dados los problemas de la noche anterior para dormir, esta vez decidimos colarnos en un camping. Lo malo de esta técnica es que a primera hora toca levantarse para abandonar el camping lo antes posible, pero al menos dormimos tranquilos, e incluso tenemos electricidad.


Una de las cosas de las que podemos disfrutar en el camping, a salvo la contaminación lumínica, es de la noche vista desde el hemisferio sur.  Destaca la llamada Cruz del Sur, que forma la constelación más pequeña del universo. Realmente alucinante, pocas veces hemos visto algo así.





Al día siguiente seguimos con nuestra visita al parque. Esta vez toca la zona de Hawks Head y Ross Graham.

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