Blue Mountains

22-07-2012
Una vez más, dormir en una furgoneta tiene sus ventajas, y a primera hora ya estamos en pie dispuestos a visitar las Blue Mountains. Este nombre le viene dado por la bruma azulada que flota en el aire, formada por la evaporación del agua acumulada en las flores de los millones de eucaliptos que llenan las montañas.

El primer punto que visitamos es las Three Sister, uno de los más característicos. Se trata de una formación rocosa al borde un acantilado. Una leyenda aborigen las hace más especial; al parecer se trata de las tres bellas hijas del rey de Katoomba, quien al ir perdiendo la batalla contra un pueblo vecino, las convirtió en piedra para que no cayeran en  manos enemigas, con tal mala suerte de que murió antes de poder deshacer el hechizo. Ahí siguen las pobres esperando…



Muertos de frío, vamos parando en varios miradores más. Es posible hacer varios trekkings y paseos por los alrededores. La verdad que es un lugar perfecto para venir un fin de semana. Las vistas son imponentes.










En algún punto la niebla nos impide ver más allá de nosotros. El camino se hace de lo más misterioso…





También vemos llamas, un animal que no esperábamos encontrar en Australia.




Dejamos atrás las Blue Mountains. El paisaje sigue siendo espectacular.






De nuevo volvemos a encontrarnos con un problemilla, y esta vez no va a tener una solución tan fácil como el de la manguera… Nos hemos olvidado el tapón del tanque de agua. Pensamos encontrar un sitio donde comprar uno, pero es domingo, vamos por autovía, y no vemos ni una tienda. 

Con la esperanza de encontrar una solución a la mañana siguiente, finalmente hacemos noche en una explanada en Violet Town, a pocos kilómetros de Melbourne.




Os presentamos a la que ya es nuestra última furgoneta:







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