Islas Whitsunday

15-7-2012
Este es uno de los días que aún hoy, habiendo pasado un mes desde que estuvimos, nos sigue dando un montón de pena y rabia…

El motivo de ir a Airlie Beach es ir a visitar las Whitsundays Islands. Son unas islas de las que te dejan boquiabierto, y de buen agrado hubiéramos pasado varias días allí, pero tenemos el tiempo justo para llegar a Brisbane. Aquí es donde se encuentra la famosa isla con forma de corazón. 



De nuevo a través de María, hemos contratado un tour para visitar varias islas y hacer snorkel. Pero lo que prometía ser un día increíble empieza con lluvia y mal tiempo, hasta el punto que nos planteamos cancelar el tour. Finalmente, con la esperanza de que el sol aparezca aunque sea un poquito, subimos al barco.

Tras las presentaciones de rigor de los miembros de la tripulación, hacemos la primera parada. Lloviendo, subimos hasta un mirador, Inlet Hill, desde donde las vistas aún nos provocan más rabia… Si ya nos quedamos boquiabiertos viéndolo así, es difícil imaginar como será un día soleado.
Esto es lo que vimos nosotros...

... y esto es lo que se un día de sol


La siguiente parada es Whitehaven beach, una playa de las que no te dejan indiferente, considerada una de las 10 mejores del mundo. Aunque sin rastro de sol, al menos ha dejado de llover, así que aprovechamos para dar un paseo, mientras esperamos a que nuestra tripulación nos prepare la comilona.



Por último, nos detenemos en otro punto para hacer snorkel. Haciendo uso de nuevo de nuestros “neoprenos” nos lanzamos al agua. Mereció la pena el frío que pasamos, ¡impresionante todo el coral que vimos!

Pez Napoléon
Aún nos quedan más de 1.000 kilómetros hasta llegar a Brisbane, así que otra vez toca ponerse al volante. Para colmo, nos damos cuenta de que dejamos la manguera olvidada en una gasolinera. Eso implica problemas a la hora de devolver la furgoneta. Menos mal que, casualidades de la vida, en un camping en el que entramos a ducharnos, vemos una manguera abandonada en una fuente, que a gritos nos está diciendo “llévame”. ¡Problema solucionado!

El día siguiente transcurre en la carretera. No hay comparación entre esta parte y la parte oeste; mientras que en ésta las carreteras eran de un solo carril, sin apenas tráfico (¡ni curvas!), aquí son autovías, con varios carriles,  mucho tráfico y muchas poblaciones intermedias. Una de ellas nos gustó especialmente:


Acabamos el día en Maryborough. Para que os hagáis a la idea de la hospitalidad australiana, en un cruce, dudamos, ponemos el intermitente, seguimos adelante, y a los pocos metros nos detenemos. Un coche para tras nosotros, y un poco asustados pensando que se trata de la policía, no dejamos de sorprendernos al comprobar que se trata de una señora preguntándonos si necesitamos ayuda. No sólo nos dio explicaciones, sino que nos pidió que la siguiéramos y nos indicó dónde podíamos dormir.

Es nuestra última noche en la “mansión”, ¡ohhhh!!!


 
Disfrutando de nuestro saloncito



Datos prácticos e información sobre Whitsunday: www.quetequitenloviajao.com

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