Desierto Blanco

27-8-2012
Antes de seguir hacia Luxor, decidimos hacer una parada en el desierto blanco. De nuevo junto con Tomás y Dai, aceptamos la oferta que nos proponen en el hotel. No todo iba a ser tan fácil, ¡esto es Egipto! Tras acordar un precio la noche anterior, a la mañana siguiente, nos encontramos con la desagradable sorpresa de que no los quieren cambiar. Logramos mantener el acuerdo, y salimos hacia allí.

Después de varias horas de bus, llegamos a Bahariya. Aunque no confiábamos en que, tras el mal sabor de boca con el que nos hemos ido del hotel, vinieran a recogernos, tal y como estaba previsto, un 4x4 nos está esperando. Nos llevan a un hotel donde nos explican  el recorrido. A la hora de pagar, nos piden 5 dólares más como tasa por entrada. ¿Entrada para el desierto? Sutilmente, le decimos que preferimos pagarlo nosotros mismos. Nos responde con el típico “no problem”, pero a los pocos minutos vuelve explicándonos que está lejos, que vamos a perder mucho tiempo.,etc... Le respondemos que no tenemos prisa, y él, ya un poco más alterado, nos dice que el conductor ya ha ido hacia allí a comprarlas. Nos da la risa cuando vemos al conductor delante de nuestras narices, y conseguimos, de momento, evitar el pago.

Nos ponemos en marcha, y pasamos por una especie de caseta de donde sale de la nada un tipo pidiéndonos la entrada. Le exigimos que nos de un recibo, y nos da unas entradas, usadas, de vete a saber dónde. Seguimos erre que erre negándonos a pagar (¡la combinación argentino-española es explosiva para estos temas!!!), y finalmente nos deja pasar amenazándonos con que tendremos que pagar el día siguiente.

Por fin empieza nuestro recorrido. Hacemos la primera parada en el desierto negro.

Desierto negro - Viaje a Egipto

Desierto negro - Viaje a Egipto

Desierto negro - Viaje a Egipto

Desierto negro - Viaje a Egipto


El siguiente punto es un hot spring, un manantial del que sale agua caliente, no muy interesante. Con el calor que hace, lo que menos no apetece en ese momento es cualquier contacto con ese agua.

El paisaje empieza a cambiar haciéndonos pensar que estamos en otro planeta. Llegamos al desierto blanco justo para ver atardecer.

Desierto Blanco - Viaje a Egipto

Desierto Blanco - Viaje a Egipto

Desierto Blanco - Viaje a Egipto

Desierto Blanco - Viaje a Egipto

Desierto Blanco - Viaje a Egipto

Desierto Blanco - Viaje a Egipto


Silencio, paz… La sensación allí es indescriptible. Estando allí pensábamos en cuántas veces echaremos de menos esta tranquilidad cuando estemos en España.



Mientras nosotros disfrutamos del lugar, nuestro chofer se encarga de prepararnos la cena. No somos los únicos hambrientos… Varios zorros se acercan a nosotros buscando algún resto de comida.

Desierto Blanco - Viaje a Egipto

Desierto Blanco - Viaje a Egipto

Desierto Blanco - Viaje a Egipto


Tanta tranquilidad hace que nos relajamos hasta tal punto que Miriam se queda dormida casi sin haber acabado de cenar. Una verdadera lástima, ya que Fernán dice que es el cielo más espectacular que ha visto nunca.
Desierto Blanco - Viaje a Egipto
Foto de las diez de la noche, lo interesante empezó más tarde

Aún podemos disfrutar del amanecer.

Desierto Blanco - Viaje a Egipto

Desierto Blanco - Viaje a Egipto
Nuestra "suite"

Tras un buen desayuno y un último paseo por la zona, toca ponerse en marcha.


Desierto Blanco - Viaje a Egipto
Foto de equipo
Desierto Blanco - Viaje a Egipto

Desierto Blanco - Viaje a Egipto

Desierto Blanco - Viaje a Egipto

Desierto Blanco - Viaje a Egipto

Desierto Blanco - Viaje a Egipto



Nuestro siguiente destino es Luxor. Las opciones para ir no son fáciles, ya que no hay un autobús directo, y hay que hacer varios trasbordos hasta llegar a Asiut, de donde sale un tren nocturno. Tomás y Dai van un poco justos de tiempo, así que decidimos buscar alguna alternativa que nos permita llegar a Luxor ese mismo día. Empleamos el dinero que nos hemos ahorrado en la supuesta entrada en hacer que nuestro conductor se salga de la ruta establecida y nos lleve al siguiente pueblo, Farafra .

Allí no tardamos en encontrar un coche, del año de la tana, de los que te sorprende y admira que siga funcionando, con el velocímetro roto, ventanas atascadas, puertas que no se abren, etc… que tras unas cuantas horas, nos lleva hasta Dakhla.

Oasis de Dakhla - Viaje a Egipto


Allí hacemos una parada para comer, y seguir negociando.

Oasis de Dakhla - Viaje a Egipto

Oasis de Dakhla - Viaje a Egipto


Esta vez vamos en un taxi para nosotros solos, ¡con aire acondicionado! Aún así, las 9 horas hasta Luxor se hacen interminables. Paramos en varios controles de la policía, en los que se limitan a mirarnos el pasaporte. Incomprensiblemente, cuando estamos a pocos kilómetros de Luxor, un camión de la policía nos escolta, ¡a 30 km/h!, hasta la ciudad.

Oasis de Dakhla - Viaje a Egipto



Mención aparte merece esta sofisticada gasolinera. Por cierto, es muy curioso el tema de las gasolineras en Egipto. Siempre que hemos visto una, hay filas kilómetricas para entrar. Nosotros estuvimos 45 min para echar gasolina...


Oasis de Dakhla - Viaje a Egipto



Podéis ver más fotos del Desierto Blanco en nuestra web www.quetequitenloviajao.com.

Datos prácticos e información del Desierto Blanco: www.quetequitenloviajao.com

2 comentarios:

  1. wow, que pasada de paisajes!!!! gran viaje chicos!!!

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    1. Hola!!
      Nos encantó, un paisaje superdiferente a cualquiera que hayamos visto.
      Enhorabuena por vuestro blog!! Está genial!! Vuestro viaje no se queda atrás!!

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